Archivo de la etiqueta: futuro

Capítulo 24. la Generación olvidada

Solía creer que si no conseguía trabajo era, en gran medida, porque era demasiado joven y me faltaban formación y experiencia. Por eso, estudié y trabajé en todo lo que pude para intentar destacar, pasando por becas, trabajos precarios, sin cobrar… pero nunca era suficiente. Nunca es suficiente. Cada vez más, pienso que, efectivamente, soy demasiado joven para acceder a un trabajo digno; concretamente, diez años.

Si hubiera nacido diez años atrás, con la formación, capacitación y experiencia que ya tengo seguramente estaría colocada. Y no porque yo sea más lista o más capaz que nadie, es que en general hay una franja de edad (y no precisamente la que analizan siempre como desempleo juvenil, entre 16 y 24, sino algo mayor) a la que le cuesta mucho acceder al empleo, haga lo que haga.

En efecto, hay gente de más edad, que está en paro, habiendo trabajado toda su vida. No pretendo comparar ambas situaciones, sino hablar de nuestro caso, ya que no se nos ha dado siquiera la oportunidad de comenzar una carrera laboral. Y da igual que tu expediente sea el mejor del Estado o hasta que hayas recibido un premio internacional, lo tendrás mucho más difícil que un expediente o currículo menor de hace diez o quince años. Por eso, como esto nos pasa a todos/as, a partir de ahora me permitiré (y permitiréis) generalizar.

También hemos nacido diez años pronto. O eso deduje ayer, de la jornada sobre Juventud y Empleo  a la que acudí en el Palacio Euskalduna. Las conclusiones fueron, básicamente, dos:

  1. La movilidad laboral está bien (aka. Vayánse ustedes de este país de mierda, pero ya).

Todos los ponentes hicieron hincapié en esta cuestión, en la importancia de los idiomas, en la abundancia de becas y programas de movilidad… Pero, ¿qué se hace cuando uno/a ya ha solicitado dichos programas? Ya no tiene derecho a ellos. Irse al extranjero a la aventura puede implicar que termine limpiando baños en un McDonalds de Londres con 8 españoles más. Riqueza cultural, lo llaman.

  1. La solución es 2020

No lo fue para el Madrid Olímpico, pero 2020 será nuestro año. Aproximadamente, puede que 2023. Pero seamos optimistas (¡!). ¿Y por qué 2020? Porque entonces tendrá lugar el relevo generacional: el retiro (¿jubilación? no lo veo claro) de unos dará lugar al acceso al empleo de otros. Tiene sentido, ciertamente, pensar que habrá más empleo, pero se les olvidó mencionar que habrá también más personas compitiendo por esos puestos de trabajo. Una nimiedad.

 Hablaré del caso que mejor conozco, el del Periodismo. Teniendo en cuenta que cada año salen de las facultades españolas unos 3.000 periodistas, tendremos 18.000 “nuevos” licenciados de aquí a 2020. Sin olvidar que, generalmente, compartimos puestos con publicistas, gente de comunicación audiovisual, bellas artes, marketing, ADE, etc. Y últimamente, también con diseñadores, informáticos, ingenieros y uno que pasaba por allí.

 Me gustaría rescatar la valoración que Iñigo Vidaurrazaga, de Ekain Sarea, hizo ayer sobre el problema del desempleo juvenil, de las más realistas, a mi juicio. Según él, no es un problema de formación de los jóvenes, que “nunca han estado tan cualificados”, sino del mercado de trabajo “que está contraído y los expulsa”.

Gracias. Qué alivio. Me quito un peso de encima. Vale y, ahora, las soluciones ¿no? Pues no. Alguna idea bien expuesta sobre la mesa, pero ninguna solución real. Y no me refiero sólo a los conferenciantes que ayer se reunieron en el Euskalduna, sino a todos aquellos con cierto poder de influencia. Como, por ejemplo,  a los Ministros de Trabajo de UE, que hablan y hablan del desempleo juvenil sin que haya ninguna incidencia positiva; a los empresarios, asociaciones, políticos, gobernantes…gente, en definitiva, que tuvo la suerte de nacer diez años antes que nosotros/as. Yo no he tirado la toalla, pero parece que ellos sí.

Anuncios
Etiquetado , , , , , , ,